Una película impactante

Luego de una semana de haberse estrenado en India, ya se posiciona en el segundo lugar en recaudo de taquilla de la temporada y ha generado un amplio debate en las redes sociales. Se trata de Haider, la nueva producción de Vishal Bhardwaj bajo el amparo de UTV Motion Pictures que, siguiendo el estilo de producciones anteriores de este director, está basada en una obra de William Shakespeare.

Calificada por el portal Bollywood Hungama como “sin duda la mejor actuación de Shahid Kapoor hasta ahora”, esta adaptación india de Hamlet resulta atractiva por muchísimo más que su elenco de gran talla -con estrellas de la categoría de Irrfan Khan, Shraddha Kapoor, Tabu y Kay Kay Menon– . La expectativa se eleva frente a un argumento cargado de realismo, en el que el drama familiar es llevado a sus extremos por las cruentas condiciones de la guerra: un conflicto bélico en medio de la búsqueda del amor -que no puede faltar en Bollywood-, de la esperanza por encontrar un padre, la pasión de un hombre por la esposa de su hermano y un entramado de intrigas y estrategias militares.

Eso es Haider, una historia ambientada en la Jammu y Cachemira violenta y peligrosa de los años noventa, que muestra una Srinagar que más allá del romántico paisaje nevado e invernal, ha padecido por décadas el horror del conflicto territorial y religioso.

Y las reacciones a su lanzamiento no se han hecho esperar. El diario Hindustan Times publicó en su página de Internet un artículo titulado “Haider no es anti India, es un diálogo con nuestra conciencia” que en defensa de un estilo cinematográfico más fiel a las realidades que ha vivido el país, destaca cinco razones por las que todo indio debería ver el largometraje, entre las que se incluyen que “es una película política que invita a la paz que propuso Gandhi, visibiliza la tragedia de Cachemira y cuenta con actuaciones excepcionales”.

De otro lado, la BBC afirmó que “se trata de una película controversial, que evidencia las violaciones a los derechos humanos por parte del Estado durante el conflicto (…) pues incluye escenas gráficas de tortura en los campamentos del ejército de la India”, y califica este hecho como un retrato audaz que le ha merecido elogios a la película .

Sin embargo, con el hashtag #BoycottHaider una fracción de la población india se manifestó en Twitter contra la obra, acusándola de simpatizar con terroristas y de ser una afrenta contra las fuerzas armadas del país, pero inmediatamente otras voces se levantaron e hicieron tendencia con el hashtag #HaiderTrueCinema.

Y es que hay verdades, como la de Jammu y Cachemira, que no se pueden ocultar; Afortunadamente, el resultado en taquilla de Haider demuestra que el público indio puede estar ya preparado para acceder a un cine más maduro, con un toque menos de color y masala, pero una pizca más de honestidad.

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