Gandhi habla de la Navidad

Gandhi llegó al mensaje de Jesús sin las trabas de las tradiciones y doctrinas que se entienden comúnmente como “cristianismo”, por esto su corazón fue libre de responder profundamente a la buena noticia del advenimiento que Jesús trajo a la humanidad. Gandhi comprendió el mensaje del evangelio de Jesús con mayor claridad que otros. Pero, dejemos que Gandhi hable por sí mismo:

Nunca he sido capaz de reconciliarme con las alegrías de la temporada de Navidad. Ellas me han parecido ser tan inconsistentes con la vida y las enseñanzas de Jesús. Jesús no predicó una nueva religión, sino una nueva vida. Llamó a los hombres al arrepentimiento. Fue él quien dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos”. Estoy seguro de que si Él estuviera viviendo aquí y ahora entre los hombres, Él bendeciría la vida de muchos de los que tal vez ni siquiera han oído su nombre, si sólo sus vidas encarnan las virtudes de las que fue un ejemplo vivo en la tierra; las virtudes de amar al prójimo como a uno mismo y de hacer obras buenas y de caridad entre los semejantes.

Pues aunque (cantamos), “Toda la gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz,” parece que hoy no hay ni gloria a Dios, ni paz en la tierra. Mientras que aún haya un hombre hambriento insatisfecho, mientras aún no haya nacido Cristo, tendremos que esperarlo a Él. Cuando se establece una paz verdadera, no es necesario manifestarla, pues esta hará eco en nuestra vida, no sólo en la vida individual, pero también en la vida corporativa. Entonces diremos que Cristo ha nacido. Eso para mí es el verdadero significado del verso (que cantamos). Entonces, no pensaremos en un día en particular en el año para conmemorar el nacimiento de Cristo, sino como un evento que siempre es recurrente que puede ser promulgado en cada vida…

Por tanto, cuando uno desea “Una Feliz Navidad ” sin el significado que hay detrás, se convierte en nada más que una fórmula vacía. Y a menos que uno desee la paz para toda la vida, no se puede desear la paz para sí mismo. Es un axioma evidente, como los axiomas de Euclides, pues uno no puede tener paz si no hay en uno mismo un intenso anhelo de que la paz esté por todas partes. Y así, como el nacimiento milagroso es un acontecimiento eterno, así es el de la Cruz un evento eterno, en esta vida tormentosa. Por lo tanto, no nos atrevemos a pensar en el nacimiento sin muerte en la cruz. Vivir a Cristo significa una cruz viviente, sin ella la vida es una muerte en vida.

Jesús habría vivido y muerto en vano si no nos hubiera enseñado a regular la totalidad de la vida por la Ley Enterna del Amor.

Tengo la firme opinión de que (Occidente) de hoy no representa al Espíritu de Dios o del cristianismo, sino el espíritu de Satanás. Y los éxitos de Satanás son más grandes cuando aparecen con el nombre de Dios en sus labios. (Occidente) es hoy en día sólo nominalmente cristiana. Realmente adoran a Mamón. “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Reino.” Así realmente hablaba Jesucristo. Aquí tienes una regla eterna de la vida, escritas en las palabras más nobles que el idioma Inglés es capaz de reproducir. Pero los discípulos asintieron incredulidad como lo hacemos en la actualidad. Sus supuestos seguidores miden su progreso moral por sus posesiones materiales.

Yo me rebelo contra el cristianismo ortodoxo, ya que estoy convencido de que ha distorsionado el mensaje de Jesús. Él era un asiático cuyo mensaje fue entregado a través de muchos medios de comunicación, y cuando contó con el respaldo de un emperador romano, se convirtió en una fe imperialista, que se mantiene hasta nuestros días. Cristo murió en la cruz con una corona de espinas en la cabeza que desafió el poder de todo un imperio.

El mensaje de Jesús, tal como yo lo entiendo, está contenido en el Sermón de la Montaña no adulterado y se toma como un todo. Esta enseñanza fue de no tomar represalias, o de no resistencia a la maldad. Las virtudes de la misericordia, la no-violencia, el amor y la verdad en cualquier hombre puede ser verdaderamente puestas a prueba cuando se enfrentan contra la crueldad, la violencia, el odio y la mentira. Con su último aliento en la cruz que se dice que dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”

Todas las citas fueron tomadas del libro “Lo Que Jesús Significa Para Mí” ( What Jesus Means to Me) escrito por MK Ghandi. Compilado por R.K. Prabhu © Fundación Navajivan 1959. Texto original en inglés: Plough. Traducido por Cristhian Salamanca.

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